sábado, 27 de octubre de 2018

Uso de las Redes sociales en Educación Tema 2. Abriendo el aula en redes sociales Sitios de redes sociales como por ejemplo Facebook han sido analizados para su aplicación tanto en adolescentes como en el ámbito universitario, destacando su potencial como complemento a la docencia. Estas tecnologías permiten a los alumnos interactuar con los contenidos y comunicarse a través de diferentes medios, seleccionarlos, remezclarlos, crearlos y compartirlos. Hacer uso de las redes sociales permitirá al docente: Fomentar el trabajo colaborativo en su asignatura. Abrir la asignatura más allá de las paredes del aula. Acceder al conocimiento al instante y seguir actualizado. Crear una red de contactos docentes y profesionales, a la vez que acerca a los alumnos de su asignatura a la realidad profesional. Desarrollar competencias informacionales que permitan gestionar la gran cantidad de información que circula en la red. Crear o mejorar una reputación y visibilidad en la red. Compartir o reflexionar los trabajos generados y experiencias. Redes sociales en el contexto educativo: comunidades virtuales de aprendizaje La creación de comunidades de aprendizaje, entendiéndolas como grupos temáticos de individuos con una finalidad educativa, se fundamenta en el hecho de que las personas aprendemos socialmente, a través de la participación activa en el desarrollo de actividades con sus pares y otras personas, aunque en muchos casos estas actividades sean individuales. Este tipo de comunidades favorecen aspectos como la comunicación y la participación, ayudando al alumno a pasar del contexto académico al mundo real. Estimulan el aprendizaje a través de las interacciones que se dan entre sus miembros mediante sus reflexiones y recursos o ideas compartidas, generado nuevo conocimiento. Las comunidades de aprendizaje que se dan en la red cuentan con el adjetivo de virtual, es habitual el uso de plataformas de redes sociales para ofrecer soporte dadas sus características de interacción y capacidad de compartir contenidos, es decir: Ofrecen al estudiante un entorno con múltiples herramientas y materiales. Facilitan el contacto entre todos alumnos y con los docentes. Evitan problemas como la ubicación o el tiempo. Permiten al alumno el acceso a gran cantidad de información. Fomentan aprendizaje informal y autónomo Conciencian del uso profesional que podrá hacer el alumno una vez superada su formación. Ventaja A continuación se recopilan una serie de ventajas que ofrece dentro del campo educativo este tipo de aprendizaje social a través de comunidades virtuales de aprendizaje creada mediante sitios de redes sociales. Ventajas para nuestra asignatura y nuestros estudiantes: Publicar y compartir información. Incluir contenido en diferentes formatos. Facilitar la comunicación y la socialización. Permitir una retroalimentación informativa casi instantánea. Ampliar los límites del proceso enseñanza-aprendizaje. Generar un cambio de rol en el proceso de enseñanza. Construir de manera compartida el conocimiento. Reforzar las relaciones internas entre los alumnos de la clase. Motivar al estudiante e implicarle más activamente en la asignatura. Favorecer el aprendizaje autónomo del estudiante. Ventajas como docente a nivel profesional: Creación de una red de contactos, gente que comparte intereses comunes, colaborando con ellos y compartiendo información. Permiten estar informado y acudir a eventos además de participar. Difundir trabajos a través de publicaciones en las redes. Sacar provecho del uso de espacios donde ya están los alumnos como elemento motivador. Son espacios en los que el alumno, como nativo digital, son más usados y conocidos. Dificultades Reducción de la atención y la productividad.

viernes, 26 de octubre de 2018

Importante


Pedagogía y prácticas emancipadoras. Actualidades de Paulo Freire

Ana María Prieto Hernández

Françoise Garibay y Michel Séguier (Coords.), México: IPN, UNESCO, UADY y Secretaría de Educación de Yucatán, 2012

Instituto Politécnico Nacional.

Pedagogía y prácticas emancipadoras. Actualidades de Paulo Freire, está formado por ocho capítulos y dividido en tres partes. En la primera de ellas se presenta el pensamiento de Freire y sus cuestiones clave, lo que vuelve muy accesibles sus ideas. El libro colectivo fue publicado originalmente en francés en 2009 y editado por el Instituto Politécnico Nacional en 2012, a fin de difundir la propuesta pedagógica de Paulo Freire y algunas experiencias de capacitación en el medio rural. Es un libro que nos permite vislumbrar caminos en pos de un mundo mejor y que nos interpela sobre nuestra responsabilidad para construir un futuro diferente, contrario a la racionalidad dominante. Los ejes de reflexión son:
1. Participar, para construir una vida en común distinta, lejos del statu quo.
2. Emancipar, más allá de la autonomía y la igualdad, a fin de concebir un mundo más abierto y justo para todos, sostenido en relaciones sociales basadas en la solidaridad.
3. Capacitar, para dar coherencia a los proyectos y guiar la actuación de los sujetos en pos de su libertad.
La epistemología de Paulo Freire y las experiencias descritas permitieron a los autores, a partir de un constante diálogo, convertir los conceptos en procesos prácticos que buscan estrategias de transformación y modos de aprendizaje acordes con los desafíos modernos. El libro se divide en tres partes que contienen reflexiones pedagógicas desarrolladas a partir de prácticas emancipadoras en varias partes del mundo.
La primera, nos recuerda la vida y obra de Freire: su contexto, su historia y la evolución de sus ideas. En ella se revisa la trayectoria de los autores y se actualizan los conceptos clave: emancipación, liberación, humanización, conciencia, participación, transformación social, así como sus relaciones. También propone una escala de participación: un primer nivel, cuando trabajamos para y no con la gente; un segundo nivel, donde la gente toma responsabilidades, pero el modo de intervención está definido por externos; y la verdadera participación, cuando la comunidad determina sus prioridades y administra su desarrollo, con la transformación social consecuente.
La segunda parte, contiene 14 experiencias de educación emancipadora llevadas a cabo en diversas partes del mundo, divididas en tres bloques:
El primero, aborda el intento por hacer de la capacitación una forma de pedagogía emancipadora. Aquí se encuentra el trabajo desarrollado por Françoise Garibay en México con campesinos e indígenas en un intento de acompañarlos en la transformación de su vida, desde los medios de subsistencia, pasando por la humanización y la participación social y política. La herramienta fundamental para este proceso es la investigación acción, con formas alternativas de producir economía solidaria en un mundo neoliberal globalizado. El trabajo colectivo y la demostración de su posibilidad son el hilo conductor de estas experiencias.
El segundo bloque, "Pedagogías emancipadoras y acción cultural", contiene una experiencia que nos recuerda a Iván Illich, ya que hay un proceso de libre oferta y demanda de saberes que permite la construcción de redes. Otra experiencia relata la participación en Francia de personas en una situación de pobreza extrema en la definición de las políticas públicas que las afectan, con la colaboración de universitarios. Una experiencia más analiza el proceso emancipador implícito en la elaboración colectiva de la historia de una favela en Brasil, que le permite recuperar su dignidad. Otra, expone la manera en que la educación emancipadora llega a las aulas de la educación formal para salir al mundo por medio del arte como vehículo de expresión de lo propio, como fuente de reflexión y toma de conciencia. Los diversos autores plantean la necesidad del acompañamiento prolongado en estos procesos y el riesgo de la banalización una vez que las políticas son asumidas por las instancias gubernamentales.
El tercer bloque se refiere a la participación ciudadana y la democracia. En las experiencias descritas se plantea la formación de las personas a fin de que participen en asuntos públicos, lo que implica tener influencia en las instituciones y políticas para definirlas. En algunos casos, la presión social logra trascender lo local y se convierte en tema regional o nacional. Una de las experiencias relata cómo una comunidad con problemas de salud mental abre un espacio ciudadano para crear un entorno favorable encaminado a construir y ganar el apoyo de la gente (advocacy). La palabraadvocacy aparece solamente en una de las experiencias, pero tiene vigencia para todas, pues abre un camino más amplio desde las experiencias transformadoras locales. En muchas de las experiencias relatadas hay reflexiones novedosas, vistas desde la "pedagogía emancipadora": una de ellas es la posibilidad de trabajar desde los espacios públicos o desde el ayuntamiento, como las experiencias de capacitación en la Secretaría de la Reforma Agraria; en otras experiencias se crean espacios que pasan a ser apoyados por el Estado como fruto de la movilización y la negociación de la población. Es notable que prácticamente ninguna de las experiencias desemboca en acciones "extralegales" de toma de oficinas o formas de presión con violencia, siempre hay una vigilancia activa que fortalece la capacidad de propuesta, y el diálogo exigente es la tónica de casi todas. Una reflexión novedosa es trabajar desde la escuela: en algunos casos, como punto de partida; en otros, como punto de llegada o como complemento. Hay experiencias que transitan de abajo hacia arriba, otras que ocupan espacios públicos.
La tercera parte del libro reflexiona sobre los aprendizajes que han generado las experiencias para los contextos actuales en los que la globalización y el neoliberalismo exacerban la desigualdad y limitan las condiciones para la transformación social. Primero, se realiza una caracterización de los conceptos clave. El más importante, que le da título al libro, es el de la "educación emancipadora". Se comienza hablando de la necesidad de evitar que el propio sistema educativo se convierta en generador de exclusión u opresión y de encontrar el sentido emancipador de la capacitación para el trabajo; se reivindican los saberes populares y se rechaza todo intento de dominar o marginar culturas. La pedagogía emancipadora, señala el texto, se refiere a la interacción entre querer/saber/poder. Los procesos de empoderamiento están en reconocer el potencial transformador que como sujetos poseemos, lo cual permite reconocer que si queremos algo podemos construirlo con nuestro esfuerzo y colaboración.
El libro reafirma la reciprocidad formativa que permite la enseñanza y el aprendizaje de educadores y educandos como mecanismo compartido de comunicación: dar y recibir, de lo cual nos habla Freire. En el texto se habla de la diversidad de maneras de aprender y su descubrimiento, de la metacognición como proceso de reconocer los sistemas mediante los cuales se aprende. También se asume la capacitación como una pedagogía emancipadora, en la cual el contexto inmediato y la realidad del trabajo se convierten en la fuente fundamental de los contenidos de aprendizaje, pero en el que hay que superar el ámbito de lo empírico para apropiarse de otros conocimientos necesarios para transformar la realidad.
Como dijimos anteriormente, el motor de este proceso es la investigación acción, la cual parte del reconocimiento de una situación problema, insostenible e intolerable, que hay que transformar; una "situación límite", en palabras de Freire, que se necesita superar. La conciencia lleva a implicarse, comprometerse, organizarse y participar para transformar la realidad, crear el "inédito viable", recurriendo nuevamente a Freire. Las experiencias relatadas en la segunda parte del libro manifiestan por qué se habla de una pedagogía y una práctica emancipadora. Esas reflexiones fueron la base para que en la tercera parte se hiciera la recuperación de las estrategias, los principios, los modos de aprendizaje y las herramientas emancipadoras, lo cual es el aporte principal del libro. En el texto identificamos dos grandes categorías de estrategias: las que comienzan por la acción de movilización -que es educativa en sí misma-, y las que más bien educan para la acción.
Hay principios y modos de aprendizaje que son comunes a la mayoría de las experiencias, entre ellos destaca como constante la complejidad, ya que la realidad es diversa, multifactorial y multidisciplinaria, por lo que los problemas y soluciones tienen varias dimensiones. Otro principio común es arrancar de la realidad que presenta cada uno, pues es la fuente de los contenidos de aprendizaje; implícita en este principio está la necesidad de partir de la experiencia y del conocimiento de los participantes. Al mismo tiempo, se enfatiza el valor de la dimensión cultural y sus diferentes expresiones, así como de lo emocional en los procesos de toma de conciencia. Especialmente interesante es la postura que manifiesta que no basta con el saber popular que solo se orienta hacia la resistencia, tampoco es suficiente el cruce de saberes: lo necesario, al parecer, es la construcción conjunta de nuevas competencias para la emancipación. También se descubre que no se trata solo de rescatar saberes, sino de establecer una ruptura epistemológica que permita desaprender, liberarse de saberes que limitan y condicionan para deconstruir visiones del mundo binarias y trabajar las multiplicidades. Emerge la importancia del territorio y su control como un propósito de la emancipación: claramente, en zonas rurales, pero también en las urbanas, como lo muestran algunas de las experiencias.
Posteriormente, se exponen algunos principios propios de las estrategias mostradas: la movilización, convertir la lucha y la acción en fuentes de aprendizaje, la construcción de ciudadanía, la formación de la memoria, la adquisición de saberes para la acción y, en todo este proceso, el intercambio que supone la integración del código y del lenguaje del otro.
Entre las herramientas que destacan los autores como centrales para los procesos emancipadores están:
La investigación acción como metodología que permite llegar a un diálogo sobre algo que los destinatarios no conocen, tanto de su entorno como de la realidad externa.
La capacitación, tal y como se redefine en esta obra y en las experiencias que le dan sustento.
Las redes para el intercambio de saberes y la acción colectiva como punto de llegada de procesos locales y de partida de procesos transformadores más amplios. En estas redes abiertas se diversifica el ámbito de relación, se amplía el espacio de intervención, se abren horizontes y se aprende a construir con otros para hacer sitios fecundos de saberes. Trabajar en redes permite construir sujetos colectivos que toman conciencia juntos y se movilizan. Esta conexión de intenciones -sostenidas por valores que se construyen y descubren comunes- tiene una fuerza de transformación de sí y colectiva, pues se desarrolla una inteligencia social.
La sistematización colectiva de las experiencias, pues la escritura juega un papel fundamental en los procesos de emancipación, y esta obra es el mejor ejemplo de ello.
Desarrollar actividades económicas viables cuando las opresiones son monetarias y sociales; varias experiencias hablan de la posibilidad de hacerlo.
En el libro se enumeran herramientas mucho más concretas para objetivos específicos en el proceso emancipador derivadas de experiencias que en ello son notablemente ricas. Así, para desarrollar la identidad, la creación de un museo comunitario, la producción de libros en lengua materna, el trabajo sobre la memoria histórica, la representación teatral de problemas de la comunidad, o la creación de sitios en la Internet sobre la vida cotidiana en una favela son ejemplos vivos de sus amplias posibilidades.
Para el ejercicio de una ciudadanía activa, los foros y las redes muestran su potencial, ya que permiten que los sujetos se abran a otras miradas. Las experiencias proponen herramientas susceptibles de romper con los prejuicios y provocar un cambio de visión como "el sendero de los prejuicios", mediante el cual se revisa la confrontación de culturas y se analizan las etiquetas sociales para superar las suspicacias y pensar de otro modo. El libro termina con la advertencia de que ninguna herramienta debe ser aplicada de manera mecánica, y sugiere que su uso sea revisado periódicamente. Por último, el libro recoge las preocupaciones relatadas en cada experiencia señalando sus límites y posibilidades; si bien la emancipación individual se verifica en todas ellas, en algunas es difícil la emancipación grupal o colectiva, pues sus logros resultan muy frágiles debido a la dependencia económica del exterior, a la violencia como realidad cotidiana, al viraje hacia la derecha en el escenario político y al creciente individualismo en la sociedad.
En otro orden de ideas, si bien se constatan transformaciones locales importantes, la gran duda es cómo transformar un sistema injusto que es supranacional. El dilema entre lo urgente y lo importante, las medidas emergentes y las necesidades de transformación a largo plazo son otros motivos de cuestionamiento.
Por último, en un esfuerzo de honesta autocrítica, los autores se preguntan cómo asegurar prácticas verdaderamente emancipadoras frente a las tentaciones de dominación y mesianismo de los actores promotores y docentes.
El libro que en esta ocasión reseñamos es de lectura indispensable, pues nos devuelve la esperanza sobre el trabajo transformador con sectores populares; nos dota de nuevos cuestionamientos y herramientas, conceptuales y metodológicas, derivadas de más de una década de experiencias a lo largo y ancho del mundo. Nos advierte de las adversidades y límites, pero nos abre muchas posibilidades, entre ellas, las que nos proporcionan las redes, como la que se constituyó en el año 2000, la cual sigue vigente hasta ahora e hizo posible la escritura de esta obra. Una renovada visión de las prácticas educativas de Paulo Freire nos llega por medio de este libro, que va más allá de una obra colectiva, porque la realizó un grupo amplio de autores que en su momento fueron actores de los programas educativos que se analizan en el texto.
Hoy, la realidad impone la necesidad de formar personas que no solo adquieran conocimientos, sino que además sean ciudadanos conscientes que actúen sobre este mundo y la realidad. Por eso, fue un verdadero logro reunir estas experiencias y profundizar en ellas, confrontando sus planeamientos, sus maneras de hacer y los instrumentos que utilizaron. En el trayecto de la elaboración del libro se revisaron diversos métodos de capacitación y se destacaron los aportes de Freire; el grupo reflexionó a fondo sobre la teoría de la capacitación y produjo el concepto trabajo/ aprendizaje, que ha sido reconocido y difundido.

En el análisis de los trabajos que presenta el libro se situaron las prácticas que en la actualidad se consideran estrategias emancipadoras, entre las cuales figuran cuatro experiencias mexicanas de pedagogía y capacitación que aportan muchísimos elementos para la instrumentación, aplicación y desarrollo. El libro apela al espíritu de transformación social, aunque se haya vuelto obsoleto, pues el posmodernismo generó un ambiente en el que estaba prohibido pensar y, peor aun, actuar. La publicación de esta obra es una oportunidad para saber que, en el mundo, Freire está presente en experiencias múltiples, sumamente diversas, adaptadas a sus contextos, sin renunciar a su vocación transformadora. Ahora tenemos que resignificar y darle más potencia a palabras, como emancipación, participación y transformación social. Debemos reducir la tendencia de la gente a emigrar porque no encuentra las vías para que su actividad económica genere parte de la riqueza de su comunidad o región. Lograrlo implica una lucha que empieza por la acción y la educación.





Ley de Infogobierno
Gobierno Bolivariano desarrolla Sistema de Gestión Escolar para digitalizar y simplicar trámites (+Audio)
Oct 15, 2014 - 10:17:13  |  Publicado por: Anais Lucena  |  0
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YVKE Mundial/Anais Lucena
En cumplimiento y adecuación a la Ley de Infogobierno, promulgada por Hugo Chávez, el Ministerio del Poder Popular para la Educación conjuntamente con el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, desarrollan el Sistema de Gestión Escolar.
Este mecanismo estará a disposición vía Internet para que las diferentes instituciones educativas registren todos los datos académicos de los estudiantes y estos puedan estar disponibles de manera automatizada.
Actualmente "todas las instituciones educativas están en un proceso de matriculación de estudiantes, para el registro de cada estudiante para construir una base de datos para visualizar desde Internet la información académica, como una constancia de estudios o de notas".
La información la dio a conocer el profesor Javier Rojas, director general de Registros y Control Académico del Ministerio de Educación, durante una entrevista realizada en el programa Temprano Con que transmite el Sistema Radio Mundial.
El objetivo es que toda la documentación que anteriormente era gestionada de manera física, pueda ser entregada digitalmente para lograr la simplificación de trámites bajo la modalidad de firma electrónica o digital.

Asimismo, Rojas explicó que "estamos trabajando adicionalmente un sistema para las citas de las personas que vienen a legalizar documentos para el exterior", el cual estará disponible próximamente en la página web www.me.gob.ve, lo que "constituye uno de los logros más importantes de este gobierno revolucionario".




Proyecto Canaima, transformación del proceso educativo en Venezuela
PUBLICADO EL 1 DE FEBRERO DE 2013 POR JEFE DE PRENSA
El Estado venezolano ha orientado sus políticas públicas en Educación, en el marco de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y ha desarrollado una herramienta innovadora llamada “Canaimitas”, que consiste en la dotación de un computador en las escuelas con Software Libre/GNU Linux que permite elaborar contenidos.
Esta revolución en materia educativa, se ha logrado gracias a que el Estado venezolano ha puesto en marcha un conjunto de acciones orientadas a la educación liberadora, entre las cuales destacan la utilización de Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación, como herramientas que contribuyan a tal fin, acercando la Ciencia y la Tecnología al pueblo venezolano.
El Proyecto Canaima es un instrumento maravilloso e innovador para ir construyendo espacios de igualdad, expresó el presidente Chávez.
Acceso a las tecnologías para nuestras niñas y niños y sus familiares
El proyecto Canaima Educativo llegó a las escuelas en el año 2009, con la dotación de computadoras para ser utilizadas por docentes y estudiantes bajo el esquema de la Red Salón. En esta modalidad las Canaimas quedan bajo resguardo de los planteles en Gabinetes Móviles, en los cuales son cargadas sus baterías y transportadas hasta el salón de clases. Mediante un enrutador inalámbrico se conecta la Canaima de cada niña y de cada niño con la computadora portátil para uso del docente, permitiéndole al docente gestionar la red para guiar y orientar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
En el año 2010 se produjo un salto gigantesco en el desarrollo del proyecto, con el lanzamiento de la modalidad "Canaima va a la casa", al dotar a los estudiantes del segundo grado de primaria de una computadora Canaima que trasladan a sus hogares.
Actualmente, existen más de dos millones de computadoras Canaimas en hogares de venezolanos y venezolanas, reduciendo la brecha tecnológica y permitiendo el acceso a las tecnologías a todo el grupo familiar “¡Inclusión es Revolución!”, acotó el ministro del Poder Popular para Ciencia, Tecnología e Innovación, Jorge Arreaza.
Las computadoras del Proyecto Canaima Educativo contienen un sistema operativo desarrollado bajo licencia libre por el Centro Nacional de Tecnologías de Información (Cnti), organismo adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mcti), con contenidos educativos suministrados por el Ministerio del Poder Popular para la Educación (Mppe).
El docente cuenta con una herramienta más para el proceso de enseñanza y, a su vez, de acuerdo al proyecto de aprendizaje se elaborarán los contenidos, tanto para la teoría como la practica, dando un uso pedagógico y didáctico de las computadoras.
Este proyecto tecnológico se aplica en Venezuela desde el año 2009, bajo Software Libre/GNU Linux, acorde al nivel educativo en todo el territorio nacional, gracias a los convenios de cooperación entre los gobiernos de Caracas y Lisboa. Actualmente este proyecto se desarrolla en el país a través de Industrias Canaima, ubicada en el Parque Tecnológico de La Carlota.
Más de mil compatriotas llamados “Agentes Canaima” están desplegados a escala nacional para visitar las escuelas y actualizar los contenidos educativos en las Canaimas ya entregadas. Asimismo, el Gobierno Bolivariano continúa trabajando para mejorar el servicio de soporte técnico del Proyecto Canaima, explicó Arreaza.
En este año 2013, el Proyecto Canaima llegará a los liceos públicos de todo el país y se tiene como meta que para el 2015 todos los estudiantes de Bachillerato cuenten con una computadora Canaima.






El amor, se dice tan rápido y sin embargo tiene unas manifestaciones tan grandes e importantes en el desarrollo y crecimiento humano y mucho más en el ámbito de la educación de los niños y niñas de Venezuela y el mundo, escribir de la forma como se educa sin mencionar los valores y los sentimientos que se relacionan y se generan en las relaciones interpersonales y de afecto del proceso educativo es saber que no existe aprendizaje sin amor, el maestro; el de escuela como decimos a lo nuestro debe reunir una ingente de cualidades que van desde su vocación, formación académica, empatia, algunas otras habilidades que se adquieren con los años de experiencias en la vida y principalmente en el aula ser doctor, psicólogo, juez de paz, orientador y mediador constante, y la principal de todas esas formas de ser. Siempre amar al prójimo como hijo o hija aunque biológicamente no lo sea, pero sentimentalmente lo son, en innumerables ocasiones nosotros como docentes hemos vivido las penurias, necesidades, avances y éxitos de nuestros alumnos en ese tiempo pedagógico que permanece en el aula de clases y la escuela con nosotros.
La pedagogía del amor y el ejemplo es una orientaciones del Currículo Nacional Bolivariano del Sistema Educativo Venezolano en sus deferentes niveles y modalidades para todos los maestros y maestras de nuestro país, elemento curricular importante en la práctica educativa y de tendencia a las teorías cognitivas constructivistas, humanistas, holísticas y centrada en una educación integral y de calidad; los intereses de los estudiantes como forma de hacer la escuela más amigable, más familiar, más cercana a las necesidades de aprendizaje de los escolares, un proceso centrado en el ser humano como ciudadano formado para asumir los cambios sociales relacionados que intervienen en su historia personal y comunitaria.
Es la escuela uno de los ambientes más intimo y activo donde el escolar se relaciona, está lleno de multiples opciones educativas, individuales, sociales e históricas para desarrollar las competencias personales y académicas del estudiante, a base de ejemplos y amor, lo cual esta evidenciado como componente indisoluble en la forma de enseñar y aprender y de un aprendizaje significativamente para toda la vida, del día a día y que lo define y reconstruye en el descubrimiento de sus potencialidades culturales, deportivas, manualistas, etc.
Y es maestro un ser motivador no sólo de los contenidos, sino de todos aquellos aspectos que involucran la curiosidad y el descubrimiento por el aprendizaje, desde el aula, hacia lo personal y lo social, hay que continuar e insistir en la educación de las emociones como inspiración a nuestros escolares, el estudiante tiene que sentir que los momentos pedagógicos y su interacción con los docentes y los otros elementos didácticos es basado en lo extraordinario del hecho de aprender. Del valor que yo como alumno siento al formarme en cualquier temática, y que el sentimiento que él tenga al trabajo académico es la fuente de su motivación y sabiduría, ya el educador a valorado todas sus posibilidades desde las sentimentales hasta las curriculares.
Como educadores debemos estar preparados desde el inicio cuando decidimos ser maestros o maestras que es una profesión que manifiesta mucho amor, mucho hacia quienes en ocasiones están carente o falto de atención por otras personas con quien se relacionan en su hogar o comunidad, pero encuentran en su aula la orientación, el carácter y los sentimientos que no se exponen bien en la relación familiar, de parte de los estudiantes de la escuela he presenciado y puedo dar mi testimonio de los escolares cuando abrazan, dan una mirada, tienen un gesto y hasta piden la bendición a su docente, esas manifestaciones tan bellas de amor, de sinceridad y hasta de agradecimiento, porque tú como educador vas más allá de la clases y del contenido haz ido construyendo educativamente dentro del niño o niña una estructura sentimental y pedagógica a base de amor y ejemplos que no puede sustituirse y que le servirá para emprender satisfactoriamente en su vida temprana, pero con una proyección a una existencia acorde a los valores que deben tener cada hombre y mujer de esta patria. El docente debe enseñar en acciones y sentimientos, pero con una coherencia familiar y académica de toda la existencia, porque el ser a educar necesita una formación permanente desde su nacimiento y hasta el final de sus días.
Los docentes deben impartir los temas de las diferentes áreas del conocimiento de forma espectacular despertando en los estudiantes lo científico, investigable, curioso, crítico a lo que aprende y que se emancipe en su praxis como ser social capaz de liderizar y resolver situaciones por las cuales tiene conocimiento y experiencia, y donde la escuela ha servido como facilitadora de esos aprendizajes, lo extraordinario que buscan convertirse en cotidiano, a favor de la resolución de problemáticas familiares y sociales, para así ejercer como un ciudadano sus derechos de garantía en los diferentes aspectos del acontecer del contexto donde se relaciona.
La escuela como un gran centro educativo en valores y sobre todo en el amor, entendiendo que todos los actores del proceso educativo sea quien sea, es decir, todos sin dejar a nadie por fuera los que están adentro del centro educativo ejerciendo sus labores y funciones, las personas que hacen vida en adyacencias del mismo, y hasta la comunidad donde se socializa el estudiante y físicamente se encuentra ubicada la estructura de la escuela, debe ser ejemplo de los buenos sentimientos, de los buenos procederes con educación y cortecia; formando constantemente a la persona, quien crece y se relaciona en ambientes con amor y ejemplos aprenderá y sera un ciudadano de provecho a lo familiar y social, la tarea es grande, pero todos estamos involucrados la familia, la comunidad y la escuela: tenemos nuestra responsabilidad, hay que educar en todos los momentos y en cada espacio donde este nuestra presencia , hay que ser coherente en la práctica educativa.

Aunque la escuela reúna una gran cantidad elementos relacionados al momento didáctico y que su relación entre el contenido, el docente y el estudiante sea de éxitos en el aula y fuera de ella, hay que revisarlo en ciertos períodos de tiempo, esa evaluación que también involucra a todos los que intervienen en el proceso educativo debe ser con todas las condiciones de adaptación y estrategias que involucren de forma permanente al escolar, hay que amar con el corazón el trabajo de ser educador.